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domingo, 23 de enero de 2011

Mohamed VI perfecciona el autoritarismo en Marruecos. El rey acapara más poderes que su padre tras la fachada de transición democrática

Trinidad Deiros (Público)

Tema: Marruecos
(pincha en la imagen para ampliarla)
Desde su llegada al trono, en 1999, el rey de Marruecos, Mohamed VI, ha cultivado una imagen cuidadosamente calculada de rey moderno y liberal que se preocupa por las necesidades de su pueblo. No pasa un día sin que la televisión nacional lo muestre inaugurando un orfanato, un centro comunitario o un complejo de viviendas sociales. Esta imagen de "rey de los pobres" que el soberano alimenta llega a un pueblo que está aún muy lejos del 78% de alfabetización del que gozan los tunecinos y cuya clase media se encuentra en un estadio mucho más incipiente que la de Túnez.

Bajo la retórica que pretende que con su reinado se inició una transición que los hechos desmienten, la realidad es que Mohamed VI tiene hoy más poder del que tenía su padre. A diferencia de Ben Alí, el soberano marroquí goza además de la ventaja de disfrutar de la legitimidad religiosa que le confiere su condición de Comendador de los Creyentes.

En estos 11 años, el sucesor de Hassan II "no sólo no ha cedido poder formal, ni material ni económico, sino que ha colonizado e invadido nuevos espacios en las instituciones reforzando desmesuradamente el entramado institucional paralelo", explica a Público la profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Granada María Angustias Parejo. Parejo es experta en el sistema político marroquí y autora de la obra Entre el autoritarismo y la democracia. Los procesos electorales en el Magreb. "El rey ha vaciado de poder algunas de las prerrogativas que tenía antes el Gobierno mediante la creación de consejos y fundaciones directamente controladas por él", explica Parejo.

Instituciones como la Fundación Mohamed V para la Solidaridad y el Instituto Real de la Cultura Amazigh (bereber), que dependen del monarca y de su camarilla, alimentan ante la opinión pública la imagen del rey como motor de la reducción de la pobreza. Algo que contribuye a ponerle al abrigo de un estallido social dirigido a derrocar su poder.

En Marruecos, a diferencia de Túnez, se ha producido además una aparente paradoja. Frente a los resultados de tipo soviético que obtenía Ben Alí (entre el 89% y el 99% de los votos), en el reino alauí el perfeccionamiento del autoritarismo del régimen ha convivido con una mayor transparencia en las elecciones.

Pero la contradicción no es tal, dado que en el régimen marroquí las "elecciones no producen Gobierno", pues la Constitución no obliga al rey a nombrar al primer ministro entre las filas del partido más votado y cuatro de los ministros más importantes son nombrados directamente por el soberano, asegura Parejo. Así, los comicios son sólo un elemento legitimador más del régimen.

- Oposición atemorizada.

El autoritarismo de Mohamed VI medra en un contexto donde la presión internacional sobre estos regímenes es casi inexistente, como se ha demostrado ahora con el nulo apoyo que Occidente dio a la revuelta popular en Túnez .

El soberano tampoco se enfrenta a unas presiones internas comparables a las que afrontó Hassan II; la otrora combativa oposición marroquí ya ni se atreve a pedir la reforma de la Carta Magna.

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos es una de las escasas instancias que sigue reclamando la reforma de la Constitución. El ex preso político Abdelhamid Amine es su vicepresidente. "Los progresos son frágiles porque no tienen base en la Constitución. El rey reina y también gobierna. Ninguna ley puede llegar al Parlamento sin pasar por el Consejo de Ministros, que preside el monarca, por lo que cualquier proyecto tiene que tener antes su luz verde", se lamenta Amine.

En este contexto, cualquier disensión que cuestione la autoridad es severamente castigada por una Justicia a las órdenes de Palacio. Bien lo saben los chabolistas de Mohamedía, una ciudad entre Rabat y Casablanca. Tras verse en la calle a causa de unas lluvias torrenciales que anegaron sus infraviviendas en noviembre, los vecinos se manifestaron y enviaron una delegación para negociar con las autoridades. Sus seis miembros están desde entonces en la cárcel de Ukacha, en Casablanca.

Estas protestas sociales, que son numerosas pero no multitudinarias, no disponen tampoco de un elemento clave en Túnez: la extensión del acceso a internet y su uso como medio de comunicación. En muchas áreas rurales de Marruecos, la conexión a la red es aún un sueño.

- Una ‘democracia’ a las órdenes del monarca.

La Constitución marroquí sitúa al rey por encima de todo ordenamiento legal y define su persona como “inviolable y sagrada”. El monarca nombra al jefe del Gobierno y también preside el Consejo de Ministros. Aunque la Carta Magna no lo recoge, la costumbre reserva al soberano el nombramiento de cuatro ministros claves: Interior, Exteriores, Justicia y Asuntos Islámicos.

Mohamed VI preside el Consejo Superior de la Magistratura y nombra a cinco de sus nueve miembros. También legisla a través de los ‘dahir’, decretos, y puede disolver el Parlamento.

El monarca es además el jefe supremo de las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos. Asimismo, el rey controla la gestión gubernamental con una camarilla, compuesta por sus consejeros y algunos responsables (como el ministro de Asuntos Exteriores, Taïeb Fassi-Fihri), que actúa como un Gobierno en la sombra.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Taieb Fassi-Fihri: "Estamos en estado de guerra"

Tomás Bárbulo (El País)

Tema: Marruecos
El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos es el primer miembro del Gobierno de Mohamed VI que admite, implícitamente, que la policía marroquí ha podido torturar a saharauis tras el desmantelamiento del campamento de Agdaym Izik, a las afueras de El Aaiún. Taieb Fassi-Fihri recibió a EL PAÍS en su despacho oficial de Rabat el pasado jueves, unas horas después de que el Parlamento Europeo pidiera una investigación de la ONU sobre los sucesos.

Pregunta. ¿Aceptará su Gobierno la investigación?

Respuesta. La resolución del Parlamento Europeo es precipitada y parcial. Es precipitada porque habíamos convenido con la conferencia de presidentes que la resolución iba a ser adoptada en diciembre. Y es parcial porque no habla de la situación de los derechos humanos de todos los saharauis, incluidos los que están en territorio argelino [en los campamentos del Frente Polisario, en Tinduf].

P. ¿Acudirá usted al Parlamento Europeo el 1 de diciembre, como estaba previsto, para dar su versión de los sucesos?

R. Desde luego. Iré para demostrar el carácter parcial, injusto y desequilibrado de la resolución.

P. En esa comparecencia, ¿va a admitir que ha habido torturas y desapariciones de saharauis?

R. Quiero señalar que no hubo ningún muerto en el desmantelamiento del campamento y que los soldados marroquíes no han disparado ninguna bala, a pesar de que fuentes de Argelia, del Polisario y españolas afirmaron que se había perpetrado un genocidio y una limpieza étnica.

P. Repito: ¿Va usted a admitir que ha habido saharauis torturados en las comisarías y que hay desaparecidos?

R. Voy a demostrar la realidad política y judicial. Me refiero a personas que han cometido crímenes. Ahora, si usted dice que hay personas inocentes que han sido torturadas, eso lo dice usted. Yo no lo admito. Tampoco admito que haya habido desaparecidos.
P. Hay numerosos testimonios que atestiguan ambas cosas.

R. No ha habido torturas a inocentes.

P. ¿Y a culpables?

R. Si han sido o no torturados, eso lo dirá la justicia. No sé si usted tiene confianza en la justicia.

P. ¿Va a admitir que la policía dirigió grupos de colonos marroquíes para saquear las casas de los saharauis?

R. La policía ha hecho un esfuerzo enorme para impedir que la población civil reaccionara contra los [saharauis] causantes de los incidentes e hiciera su justicia. Algunos medios dijeron que había habido una intervención militar, que había decenas de muertos entre los civiles del campamento y que los asesinos habían sido las fuerzas del orden.

P. ¿Niega los testimonios de que la policía dirigió los saqueos a las propiedades saharauis?

R. El Estado ha hecho grandes esfuerzos para tranquilizar a los civiles.

P. Dice que los soldados que entraron en el campamento no usaron armas de fuego. Sin embargo, comienzan a conocerse testimonios de heridos de bala.

R. ¿En el campamento?

P. Sí.

R. Es mentira.

P. Yo he recogido uno de esos testimonios. Un saharaui con un balazo en un brazo.

R. No, lo niego.

P. ¿Se disparó después, durante los disturbios?

R. Tampoco. Se han dicho muchas mentiras a la opinión pública española, que está mal orientada cuando dice que la única salida al conflicto del Sáhara es un referéndum. Los creadores de opinión, algunas ONG, la orientan mal por razones históricas y estratégicas. Mire, desmantelamos el campamento por tres razones. La primera, durante semanas hubo oportunidad para negociar, pero luego tomamos conciencia de que allí había un grupo que no quería negociar. La segunda, las dos terceras partes del campamento eran tiendas vacías, que habían sido montadas con el fin de aparentar que la movilización era mayor. Y la tercera razón, hubo gentes a las que se le impidió salir del campamento; lo han declarado después.

P. No sé de nadie que haya declarado eso.

R. Sí, lo declararon tres mujeres. La opinión pública española ha sido engañada durante semanas, durante la operación de desalojo. Y ahora que todo el mundo sabe que ha sido engañada, solo quiere hablar de la violencia que hubo después del desalojo.

P. La ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez, se ha pronunciado en la cumbre de la OTAN de Lisboa a favor de que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) tenga competencias en materia de derechos humanos. ¿Está de acuerdo?

R. La prensa ha contado que eso se lo dijo la ministra a los ministros de EE UU y de Reino Unido. A mí no me lo ha dicho.

P. ¿Ustedes estarían de acuerdo en que la Minurso asumiera la vigilancia de los derechos humanos?

R. No, no y no.

P. ¿Por qué?

R. Esa es una estrategia de Argelia y del Polisario que ha calado en España. Gira en torno a dos ejes: [competencias de la Minurso] en derechos humanos y [prohibición de la] explotación de los recursos naturales del Sáhara. Es la estrategia que desarrollan, día tras día, desde 2007, con la movilización de algunos activistas que entran al territorio como turistas y tienen como instrucción desafiar la presencia marroquí. El objetivo de esta estrategia es evitar la negociación entre Marruecos y el Polisario. Es una maniobra de distracción de los servicios de inteligencia argelinos.

P. No aceptando la competencia de la Minurso en derechos humanos, dan ustedes a entender que tienen mucho que ocultar.

R. Nada de eso. La prueba es que Human Rights Watch está aquí, Amnistía Internacional está aquí... Hay en el mundo seis misiones de Naciones Unidas que carecen de competencias en materia de derechos humanos. No vamos a transigir en esa cuestión, que sirve a la agenda de nuestros adversarios. Porque estamos en un estado de guerra.

P. ¿Contra quién?

R. Estamos en un estado de guerra en su sentido global. Tenemos enemigos que atacan los supremos intereses del país.

P. ¿Se refiere a Argelia y al Polisario?

R. Puedo decir de manera clara que los cócteles molotov, el estallido de bombonas de gas y el degollamiento de un policía son obra de milicias que han estado en contacto permanente con el territorio argelino.

P. ¿Tiene pruebas de eso?

R. El Polisario ha dicho claramente que sabía lo que ocurría en el campamento de Agdaym Izik. Eso demuestra sus contactos.

P. El 13 de diciembre hay una reunión entre la Unión Europea y Marruecos para desarrollar el acuerdo de asociación. ¿Teme que los sucesos del Sáhara afecten a ese acuerdo?

R. No. Habrá un diálogo político sobre la cuestión del Sáhara, como siempre.

P. ¿Está satisfecho con la actitud del Gobierno español ante los sucesos del Sáhara?

R. No puede usted aislar la posición del Gobierno de España de la del resto de los Gobiernos europeos. Todos han pedido conocer y analizar los hechos antes de manifestarse. Pero, una vez más, la cuestión marroquí y la cuestión del Sáhara están en el centro de la política interior española.

P. ¿Su Gobierno respalda la declaración de los partidos políticos marroquíes contra el Partido Popular español?

R. Tomo nota de ella.

P. ¿Pero usted está de acuerdo con la afirmación de que el PP está utilizando la cuestión del Sáhara con fines electorales?

R. Sí. De esa manera ataca al Gobierno de Zapatero, que mantiene la misma posición que los demás Gobiernos occidentales.

P. Ustedes tienen prevista en diciembre una nueva reunión con el Polisario...

R. Con Argelia.

P. ¿Cuáles son sus líneas rojas en esa negociación?

R. El referéndum de autodeterminación es un mecanismo minoritario, porque ha sido aplicado en la descolonización de muy pocos países.

P. El Parlamento Europeo ha pedido la libre entrada de los medios de comunicación internacionales en El Aaiún. ¿Va usted a permitirla?

R. En el marco de la confianza, periodistas españoles nos han hecho mal, influyendo negativamente en la opinión pública española. Pero usted está aquí.

P. Estoy aquí, pero ¿puedo volver mañana a El Aaiún a seguir trabajando?

R. [El ministro pide que apague la grabadora para un off the record. Tras volver a encenderla, repito la pregunta].

P. ¿Puedo o no puedo volver a El Aaiún?

R. Ya le he respondido off the record.

P. Pero yo vuelvo a formularle la pregunta en abierto.

R. No voy a responder.

martes, 23 de noviembre de 2010

Un expolio que cuesta caro. La élite en el poder en Marruecos se lucra explotando las riquezas del Sáhara

Trinidad Deiros (Público)

Tema: Marruecos

"¡Sobre todo, fíjate! Quiero que nuestra casa [en el Sáhara] haga esquina y sea soleada". Esta recomendación que, según el economista marroquí Fouad Abdelmoumni, hacía en 1975 una mujer a su esposo que se estaba enrolando en la Marcha Verde, demuestra hasta qué punto la promesa del beneficio material, sin ser el motivo principal de la ocupación, no ha sido nunca ajena a las reivindicaciones marroquíes sobre la ex colonia española.

Rico en fosfatos (Fosbucraa es el yacimiento a cielo abierto más grande del mundo), en pesca, y con un gran potencial en energía eólica y solar, el Sáhara esconde además la promesa, nunca confirmada del todo, del maná del petróleo.

Riquezas que, al igual que la población del Sáhara, sus pueblos, y puede que incluso alguna casa soleada en una esquina, pasaron a estar bajo el férreo control de un país cuya clase dirigente disfruta desde 1975 de los beneficios de unas riquezas cuyo legítimo propietario es el pueblo saharaui.

Así lo estableció en 2002 el dictamen Corell, una carta dirigida al Consejo de Seguridad por el secretario general adjunto de Asuntos Jurídicos, Hans Corell, en la que se recuerda que la explotación de los recursos naturales de la ex colonia por parte de Marruecos sólo sería legal si se hiciera atendiendo a "los intereses y deseos del pueblo del Sáhara Occidental".

Javier García Lachica, del Observatorio de Recursos Naturales del Sáhara Occidental (WSRW en sus siglas en inglés), lo define como "un robo", un "expolio" que ha cobrado protagonismo por haber estado en el núcleo de las reivindicaciones del Campamento Dignidad.

- El Acuerdo de pesca.

Las riquezas del Sáhara ofrecen pingües beneficios, recuerda García Lachica. Por ejemplo, el acuerdo de pesca con la UE, cuya legalidad pusieron en entredicho los servicios jurídicos de la Eurocámara en febrero, proporciona a Marruecos algo más de 36 millones de euros anuales. De acuerdo con WSRW, Marruecos obtiene "entre 1.500 y 1.600 millones de dólares anuales" por la explotación de los fosfatos saharauis.

Pero ¿a quién va a parar este dinero? Sin duda no a los marroquíes de a pie, que sufren un subdesarrollo que, en palabras de la experta en el Magreb Laura Feliú, es el corolario "de la apropiación de los recursos por parte del régimen"; mucho menos a los saharauis, que padecen una tasa de desempleo que, por poner un ejemplo, alcanza "el 45% en El Aaiún", según los datos de WSRW. Quienes se lucran en el Sáhara son algunos miembros del majzén, la estructura de poder feudal basada en redes clientelares que sustenta desde hace siglos a la monarquía marroquí.

El mejor ejemplo de ello es el propio Mohamed VI. Un artículo de 2009 de la revista Forbes atribuía a los fosfatos (marroquíes y saharauis), explotados por la estatal OCP, el incremento de la fortuna real en mil millones de dólares durante 2008. Forbes bautizó entonces al monarca como "el rey de la roca".

El Sáhara ha sido también un gran negocio para ciertos generales. Es un secreto a voces, refrendado por el informe Sáhara Occidental: el coste del conflicto, del International Crisis Group, que algunos militares se han hecho de oro acaparando y revendiendo las licencias de pesca.

Una corrupción que el difunto Hassan II veía con muy buenos ojos. Tras los golpes de Estado militares de 1971 y 1972, el Sáhara fue la salvación del entonces debilitado rey. Le permitió recuperar el consenso de la población y de las fuerzas políticas, subordinar la democratización del país a la consecución de la llamada "integridad territorial" y de paso mandar al ejército bien lejos para luego corromper allí a sus mandos.

La víctima de esta situación es, primero, el pueblo saharaui y, después, el marroquí. Pese a invertir enormes sumas en subvencionar a los saharauis (muchos reciben sueldos por trabajos ficticios), Marruecos no ha logrado comprar la voluntad de un pueblo. ¿Y los marroquíes? Mientras sus líderes se lucran, el economista Abdel-moumni, citado en la revista Tel Quel, atribuye a la sangría de los gastos en el Sáhara (militares, subvenciones, prebendas, exoneración de impuestos, etc.) la pérdida del 3% del PIB del país.

sábado, 13 de noviembre de 2010

España vende armamento bélico a Marruecos por 340 millones de euros

Javier Romera, José María Triper (El Economista)

Tema: Marruecos
Marruecos está rearmando a sus Fuerzas Armadas en plena ofensiva sobre el Sáhara occidental, la antigua colonia española, que el reino alauita se apropió en 1975 tras la Marcha Verde y cuya soberanía está cuestionada por la ONU. Un rearme que, en parte, se está realizando con material de defensa exportado desde España.

Los últimos datos oficiales del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio reflejan que el Gobierno que encabeza el rey Mohamed VI ha comprado en los últimos tres años material de defensa a nuestro país por un importe de más de 340 millones de euros.

El material adquirido es muy diverso, desde repuestos para cañones antiaéreos hasta partes, piezas y repuesto para aviones Falcon, pasando por cartuchos de escopeta y material antiaéreo, además de vehículos y camiones todoterreno no blindados, partida que representa más del 50 por ciento de todo el material de defensa exportado al reino alauita.

Los datos estadísticos oficiales muestran también que más del 97 por ciento del material vendido por España ha ido a parar a las Fuerzas Armadas de Marruecos y tan sólo el 2,93 por ciento a entidades privadas.

- El contrato de los vehículos.

Aunque Marruecos no figura entre los diez primeros destinos del material de defensa español, en los últimos tres años se ha producido un fuerte crecimiento de las ventas a este país, que se explica por la firma de un sustancioso contrato de exportación de vehículos para las fuerza armadas del país magrebí en febrero del año 2007.

En esa fecha, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero autorizó una licencia de exportación de 2.429 vehículos, por un importe total de 174 millones de euros, destinados al Ministerio de Defensa marroquí, y que incluía la venta de vehículos de transporte, ambulancias, camiones cisterna, camiones grúa, camiones semirremolque y camiones contraincendios, con piezas de repuesto. Vehículos todos ellos que los técnicos consultados por elEconomista admiten que "no son blindados ni están armados, pero si tienen especificaciones militares".

La solicitud de esta operación vino acompañada de un certificado de uso final a favor de las fuerzas armadas marroquíes con cláusula de no reexportación.

Aunque el Ministerio de Industria no hará públicos hasta finales de este año los datos sobre exportaciones de material de defensa y doble uso en el primer semestre de 2010, el informe correspondiente al ejercicio de 2009 cifra las exportaciones autorizadas a Marruecos durante el último año en 50.550.875 euros, de las que se han materializado ventas por valor de 31.118.343 euros, que suponen el 2,3 por ciento de todo el material de defensa exportado por España.

- Un país autorizado.

La diferencia entre las operaciones autorizadas y la exportación real obedece a que las licencias de exportación tienen un período de vigencia de seis meses, renovables, por lo que muchas de las autorizaciones aprobadas en una anualidad no se materializan efectivamente hasta el ejercicio posterior.

El organismo encargado de autorizar las licencias de exportación de armas en España es la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y Doble Uso (JIMDDU), adscrita funcionalmente al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, pero en la que se integran también representantes de los Ministerios de Exteriores y de Interior.

En el caso concreto de Marruecos, fuentes de la JIMDDU recuerdan que las exportaciones de material de defensa al país magrebí están autorizadas por todos los organismos internacionales y "no tienen ningún embargo ".

Explican, además, que la Junta Interministerial lleva a cabo "un análisis, caso por caso, de las operaciones con destino a este país; se exigen estrictos documentos de control de uso final y se examina, al mismo tiempo, el cumplimiento de los criterios contenidos en la Posición Común, por la que se definen las normas comunes que rigen el controla de las exportaciones de tecnología y equipos militares".