jueves, 4 de noviembre de 2010

El etarra deportado Cubillas declaró como testigo en la Fiscalía venezolana


Tema: Izquierda Abertzale

El etarra deportado Arturo Cubillas, reclamado por España por presuntos nexos con ETA y las FARC, declaró hoy como testigo ante un fiscal venezolano que investiga la causa abierta el mes pasado a petición suya.

Fuentes de la Fiscalía Décima Nacional, ante la que había sido citado, declararon a Efe que el magistrado Richard Monasterio tomó declaración en la sede del Ministerio Público, en el centro de Caracas, al etarra deportado en 1989 a este país, cuya extradición solicitó la semana pasada el Gobierno español.

Cubillas, contra el que dictó una orden de captura un juez español en marzo pasado, entró y salió de la sede de la Fiscalía sin que le pudieran ver los numerosos periodistas nacionales e internacionales apostados frente a la puerta del edificio.

Horas después de la declaración, confirmada por las fuentes judiciales, se seguía sin conocer el contenido de la misma o detalles de la comparecencia, que, según algunos medios venezolanos, duró hora y media.

Medio centenar de militantes de colectivos radicales venezolanos, considerados afines al "chavismo", acudieron también a la sede para expresar su solidaridad con el etarra deportado, con pancartas y gritos de "No a la extradición" y "A Venezuela se le respeta".

Los manifestantes, de la Coordinadora Simón Bolívar y otros colectivos, denunciaron una "campaña mediática" de la prensa internacional y de medios nacionales contra Venezuela y Cubillas.

Entre las personas presentes a la puerta de la Fiscalía estaba también la esposa del etarra deportado, Goizeder Odriozola, periodista venezolana de origen vasco que trabaja en el despacho de la Vicepresidencia venezolana, aunque se negó a hacer declaraciones.

Según medios locales, Cubillas consiguió eludir a los periodistas locales e internacionales que le esperaban saliendo por una puerta trasera del edificio o por el garaje, pese a estar también vigilado por algunos reporteros.

La cadena de televisión multiestatal Telesur, con sede en Caracas, publicó hoy en su página web una entrevista de Cubillas en la que éste afirma que ha sido de "la izquierda independentista vasca" y que sigue siendo de "la izquierda vasca", y añade que "ser de izquierda vasca no significa ser de ETA".

En esa entrevista, de la que no se publican imágenes, el etarra deportado añade que "era militante de la izquierda independentista vasca y me sigo considerando militante de la izquierda vasca y no tengo porque ocultar eso en ningún momento".

En esas declaraciones denuncia una "campaña (...) que no va a terminar porque realmente los objetivos son otros. Los objetivos no son Arturo Cubillas, ni son los vascos en Venezuela, es (el presidente venezolano, Hugo) Chávez".

Señala también que sus abogados han hecho tres solicitudes a la Fiscalía venezolana, entre ellas investigar las "supuestas declaraciones que habían dado estos dos supuestos etarras detenidos, porque realmente entendemos que todo esto se basa en esas supuestas declaraciones".

"Yo creo que realmente hay que empezar por allí primero, por ver si esas declaraciones realmente existieron, si realmente son verdad y si habían sido obtenidas bajo tortura", añade al aludir a afirmaciones de dos presuntos etarras detenidos en España que le señalaron como instructor suyo en Venezuela en 2008.

Al ser preguntado sobre cómo se siente cuando le consideran terrorista, Cubillas responde que se le ha llamado así a mucha gente, y cita como ejemplo a Nelson Mandela, del que dice que muchos le llamaron "asesino y terrorista" y "luego le dieron la mano y un premio Nobel".

También afirma estar seguro de que algún día volverá al País Vasco y de que la causa contra él terminará "en nada, porque no hay nada".

Al anunciar la semana pasada la comparecencia de Cubillas, la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, informó de que iba a declarar como testigo "con la finalidad de que aclare algunos elementos y así poder obtener la mayor información necesaria" para "esclarecer los hechos en los que se le ha relacionado".

El etarra deportado, que pidió ser investigado en Venezuela al alegar "indefensión" ante las acusaciones contra él, ha sido citado a declarar como imputado en España por el magistrado Eloy Velasco el próximo 14 de diciembre.

El juez, que investiga una presunta alianza entre la organización terrorista ETA y la guerrilla de las Fuerzas Amadas Revolucionarias de Colombia (FARC), emitió en marzo pasado una orden de captura contra Cubillas, que tiene nacionalidad venezolana y trabaja para un ministerio de este país.

La izquierda abertzale aplaude la «nueva terminología» de Zapatero


Tema: Izquierda Abertzale

Debate sobre el fin del terrorismo.

Batasuna se felicita de que el Gobierno haya «reconocido» su cambio de orientación.

Jáuregui afirma que el entorno de ETA «no estará» en las urnas en los comicios del 2011.

A la izquierda aberzale le gusta la «nueva terminología» que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha empleado recientemente para referirse a los movimientos producidos en el entorno de la ilegalizada Batasuna. Así lo aseguró ayer Santi Kiroga, uno de los más destacados portavoces del independentismo radical, en referencia a la afirmación de Zapatero de que los últimos pasos de los representantes de la izquierda aberzale para marcar distancias con ETA «no van a ser en balde». Un «nuevo discurso» que, a juicio de Kiroga, demuestra que el Ejecutivo central «no ha tenido más remedio que reconocer los cambios objetivos» que han tenido lugar en el universo batasuno.

Los parabienes del portavoz aberzale se producen en un momento en el que el Gobierno trata de matizar aquella controvertida declaración del presidente asegurando, por activa y por pasiva, que los pasos son, en cualquier caso, insuficientes y que Batasuna no puede aspirar a reintegrarse en la vida democrática si antes no rompe de forma inequívoca con ETA o fuerza a la banda a echar el cierre definitivo. El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, dio ayer un paso más en ese sentido y aventuró que Batasuna tiene nulas posibilidades de concurrir a las elecciones municipales y autonómicas del 2011.

- La condena.

«Mi opinión es que no estarán- declaró el ministro a Antena 3-. Como dijo ayer [por el martes] el presidente del Gobierno, los movimientos y declaraciones de Batasuna no bastan, no sirven. Solo si ETA desaparece o ellos [la izquierda aberzale] rechazan y condenan absolutamente la violencia, será posible un cambio en la estrategia».

La condena de la violencia es, sin embargo, un compromiso que por ahora Batasuna no está dispuesta a asumir. De ahí que Santi Kiroga diera ayer una respuesta repleta de evasivas cuando se le planteó directamente la cuestión. «Se vive un nuevo ciclo, una nueva situación, pero desgraciadamente las preguntas siguen siendo las mismas», apuntó, para señalar a continuación que lo que la izquierda aberzale pretende conseguir es que «no haya absolutamente nada que condenar». la condena, añadió, «es una especie de reflexión que tiene más que ver con lo filosófico, con lo ético, y aquí lo que realmente hace falta son soluciones definitivas».

Ante el alud de declaraciones y especulaciones que ha generado la citada frase de Zapatero sobre los pasos de Batasuna, el lendakari Patxi López hizo ayer un llamamiento a la «unidad» de los partidos para combatir el terrorismo, dijo no entender la «burbuja» que se ha creado en torno a ETA y advirtió que los gobiernos no están «para gobernar con elucubraciones».

Otegi alega que pactó en secreto con el PSOE el mitin de Anoeta

Manuel Marraco (El Mundo)

Tema: Izquierda Abertzale

Sostiene que «conversaciones en aquel momento no públicas hicieron posible el acto» por el que le acusan de enaltecimiento del terrorismo.

Otegi mete al PSOE en el acto de Anoeta.

Alega ante el tribunal que lo juzgará que fue producto de sus conversaciones secretas.

El mitin de Batasuna incluyó la exhibición de fotos de etarras y vivas a la banda terrorista.
El acto de Anoeta que llevará a Arnaldo Otegi al banquillo la próxima semana por enaltecimiento del terrorismo fue producto de las conversaciones secretas entre Batasuna y el PSOE. Ese es el argumento esgrimido por el dirigente abertzale en el escrito de defensa remitido a la Sección Segunda de la Audiencia Nacional, encargada de celebrar el juicio.

«Para que dicha propuesta [de Anoeta] se pudiera presentar», afirma el documento, «fueron necesarias muy diversas conversaciones y acuerdos entre la izquierda abertzale y Partido Socialista Obrero Español, conversaciones en aquel momento todavía no públicas, que asimismo hicieron posible la celebración del acto en el velódromo de Anoeta».

Otegi y los también acusados Joseba Permach y Joseba Álvarez, afrontan una petición fiscal de un año y medio de prisión y 12 de inhabilitación. El Foro Ermua eleva la cifra hasta los dos años de cárcel y 20 de inhabilitación, el máximo legal por el delito de enaltecimiento.

Además de corresponsabilizar al PSOE del mitin de Anoeta, de la breve argumentación de Otegi se desprende claramente la otra clave de su defensa: que se trató de un acto «político». Y para asegurarse de que queda bien claro, el escrito de la abogada Jone Goirizelaia prescinde de cuestiones de estilo y repite una docena de veces la palabra «político» en sus dos primeros párrafos.

«El día 14 de noviembre de 2005 [se refiere a 2004], se celebró un acto de carácter político en el Velódromo de Anoeta. En dicho acto se presentó una propuesta de carácter político que pretendía poner encima de la mesa, en la agenda política un método de solución del conflicto político», dice el dirigente abertzale.

El escrito de defensa de Otegi, aunque anterior en el tiempo, es una variante del «devenir político» con el que hace unos días pretendió, sin éxito, quedar en libertad. Por aquel entonces –finales de 2004–, el Gobierno, el PSOE y Batasuna negaban tajantemente y al unísono que mantuvieran contactos secretos. Apenas seis meses después del acto en el que Batasuna presentó su programa, el PSOE obtenía del Parlamento la autorización para que el Gobierno dialogara con ETA.

De los 12 folios de escrito al tribunal, la defensa de Otegi apenas dedica uno a combatir los argumentos de las acusaciones. El resto se centra en oponerse a la proposición de prueba de la Fiscalía y el Foro Ermua y a proponer la suya propia. Incluyendo la testifical de Jesús Eguiguren, presidente del PSE e interlocutor de las conversaciones secretas a las que se refiere Otegi.

Los acusados reclaman la presencia de otros siete testigos: los batasunos Íñigo Balda e Itziar Aizpurua; el etarra encarcelado Sergio Lazkano, y José Manuel Serra, arrestado como Otegi en la operación contra Bateragune. La lista la completan tres periodistas.

La Sección Segunda consideró «pertinente» la presencia de todos ellos en la vista, al margen de que en los interrogatorios acepte o no que testigos como Eguiguren se pronuncien sobre aspectos políticos ajenos a la exhibición de fotos de etarras y gritos de apoyo a la banda que fundan las acusaciones.

La descripción de hechos que hacen la Fiscalía y el Foro Ermua es muy similar. «El día 14 de noviembre de 2004, sobre las 17.15 horas dio comienzo el acto organizado y promovido por los tres acusados, con carteles de Batasuna cubriendo las vallas interiores del velódromo, así como diversas banderas de la formación ilegal, y su logotipo en el atril de oradores [...]. Se proyectó, en una pantalla gigante colocada al efecto, y con un claro propósito de elogiar y homenajear públicamente a ETA y a sus miembros, un vídeo recopilatorio de detenciones de miembros de ETA, comunicados de la banda, concentraciones a favor de los presos, pintadas alusivas a ETA y una sucesión de imágenes de miembros de ETA ya fallecidos», dice el escrito de la fiscal Teresa Sandoval.

«Tras dichas imágenes la intervención principal fue la del acusado Arnaldo Otegi, el cual comenzó su alocución, de unos 45 minutos, subrayando que era ‘un acto ilegal, de una formación ilegal y con un portavoz ilegal’», añade.

Además de los dos años por enaltecimiento, los acusados podrían resultar condenados por otros tres delitos. El escrito de acusación del abogado del Foro Ermua, Fernando García-Capelo, también les atribuye los de asociación ilícita (por el que pide dos años de cárcel), desobediencia (un año) y quiebra de medida cautelar (multa de 24 meses). Es decir, una petición total, multas aparte, de cinco años de prisión para Otegi, Permach y Álvarez.

No está claro que el Foro Ermua pueda acusar finalmente por esos delitos, ya que la Audiencia –con el respaldo del fiscal– acotó la apertura del juicio oral al enaltecimiento. La asociación discrepa de que esa limitación sea posible y así lo mantendrá el próximo jueves en el juicio.

Los barones del PP respaldan la estrategia ‘tranquila’ de Rajoy

Carmen Remírez de Ganuza (El Mundo)

Tema: Elecciones

El horizonte electoral.

Los ‘populares’ analizan su línea política.

Aprueban que insista en el discurso económico, aunque reclaman más ‘alternativa’ y «no pasar una» ni a Pérez Rubalcaba ni al nuevo Gobierno de la ‘propaganda’.

No hay crítica que sobreviva a una ventaja de 14 puntos en las encuestas. El PP contempla, siempre más confiado que ilusionado, a un Rajoy instalado en su tranquila velocidad de crucero; un Rajoy que sólo ayer, pasados 15 días de la constitución del nuevo Gobierno, entró en la liza de las especulaciones sobre la sucesión de Zapatero para afirmar en TV3 que no ve a Rubalcaba como su futuro oponente porque «le falta poso y sentido de Estado».

Cierto es que en algunos cuadros del partido y de los grupos parlamentarios había cundido en estas semanas una cierta ansiedad. En particular, algunas fuentes no muy alejadas de la dirección nacional se dolían de la desventaja sobrevenida frente a la vuelta del comando Rubalcaba, y de la necesidad de diversificar, con apuestas más contundentes, una oposición demasiado centrada en la economía. Además, se echaba de menos una posición más combativa frente al Gobierno en relación con ETA.

Pero esta inquietud en absoluto alcanzaba a Rajoy, públicamente empeñado en seguir su «propio camino ». A saber: hablar sólo de la crisis, no contestar a las provocaciones y no romper muchos platos, sobre todo en relación con los pactos de Estado y, muy en particular, con el Pacto Antiterrorista.

Lo primero, porque el presidente del PP está convencido de que los millones de parados van a seguir siendo la sangría electoral de Zapatero; lo segundo, porque no quiere volver a caer en la trampa de la crispación en la que el PSOE le enfangó en la anterior legislatura; lo tercero, porque rompiendo la baraja no convencerá al millón de electores despolitizados que, en su opinión, deciden las elecciones.

Curiosamente, los barones del PP avalan el diagnóstico de Rajoy. Los presidentes autonómicos y regionales, consultados por este diario, respaldan la estrategia de «no entrar más de lo indispensable en el juego» de los Rubalcabas de turno e insistir en la crisis.

Eso sí, huyendo de la crítica explícita al líder, algunos de los que se enfrentan a la prueba de las urnas dentro de pocos meses se atrevían a reclamarle una mayor concreción o difusión en su alternativa. Algo que, curiosamente, Rajoy hizo anteayer al apuntar la necesidad de reducir el número de empresas públicas...
- Ramón L. Valcárcel (Murcia): «Es hora de concretar la alternativa».

El presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, discrepa de cuantos, en la propia cúpula de su partido, sostienen que no ha llegado el momento de concretar la alternativa; primero, porque aún falta año y medio para las generales y, segundo, porque el riesgo de asustar al electorado con ajustes poco populares ya lo experimentó James Cameron, con aquella bajada de 20 puntos en las encuestas, en puertas de las elecciones británicas.

Para Valcárcel, las elecciones son dentro de seis meses y, pese a disfrutar de una de las ventajas más claras en las encuestas, no le vendría nada mal un fortalecimiento de la marca PP a través de sus propias propuestas.

«Lo primero que hay que hacer es no entrar al trapo de los meneos que Rubalcaba propine al PP; lo segundo, seguir identificando nuestra política con los problemas de los españoles, y lo tercero, empezar ya a desgranar la alternativa, con mucha pedagogía». Según Valcárcel, la política energética, la reforma financiera y la política fiscal son, por este orden, las tres materias por las que el PP debería empezar a concretar sus propuestas antes de los comicios de mayo, si bien admite que «la administración de los mensajes y el momento de lanzarlos son cosa de Rajoy».

No le importa demasiado al presidente de Murcia que Zapatero «se esconda» ahora tras Rubalcaba porque cree que eso sólo «perjudica al PSOE» porque «transmite miedo».

Respecto a la vuelta de ETA a la agenda política, el presidente murciano admite que «se han activado todas las alarmas» y apuesta por que Rajoy «lleve el asunto al Congreso y hasta provoque un encuentro al efecto con el presidente del Gobierno», pero, eso sí, procurando en todo momento no promover una ruptura en este terreno.
- Antonio Basagoiti (País Vasco): «No hay que pasar ni una a Rubalcaba».

El presidente del PP del País Vasco es de los pocos que, pese a declarar su lealtad a Rajoy, se atreve a apostar por una mayor beligerancia en su labor de oposición y la de su equipo. «Este Gobierno va a hacer más política», argumenta, «y al PP le corresponde hacer más política».

Sus palabras, pues, no son una crítica sino un pronóstico: «Estoy convencido de que va a haber más combate político por parte del PP y que no se va a conformar con hablar de economía. Una cosa es lo que Rajoy dice que va a hacer y otra, lo que haga; una cosa es que él se mantenga por encima de las patrañas del Ejecutivo, y otra, que lo esté su equipo. Además, las estrategias no se cuentan», dice Antonio Basagoiti, para añadir: «Yo creo que el PP va a dar la batalla», muy en particular, frente a Rubalcaba: «No hay que pasarle ni una. Lejos de ignorarle, hay que deshacer sus patrañas, y ser muy contundente con él». Y ello, en el bien entendido de que «el objetivo sigue siendo Zapatero, y Rubalcaba sólo forma parte de él».

Para Basagoiti, a diferencia de otros barones del PP, la alternativa es una cuestión todavía secundaria: «Siempre es bueno plantear la alternativa, pero el momento idóneo para ponerla encima de la mesa es el final de la legislatura».

Sólo hay una cosa en la que se muestra reivindicativo: «Rajoy debe ser duro y exigente sobre ETA». El inventor de la idea de la cuarentena frente a la eventual vuelta de Batasuna a las instituciones pide a su partido que introduzca este asunto en la actual agenda política, pero «no por estrategia, para desgastar al Gobierno, sino para que no vuelva a meter la pata y advertirle de las consecuencias». Y es que, como dice Imbroda, para Basagoiti, los socialistas «no son de fiar» en este terreno.
- Juan José Imbroda (Melilla): «Hay que contestar a las acusaciones».

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, es combativo por temperamento. Así que no es de extrañar que reclame elevar el listón de la réplica al nuevo Ejecutivo socialista. En particular, Imbroda echó de menos que la dirección del PP no contrapusiera las críticas socialistas al alcalde de Valladolid con el recuerdo de la campaña sufrida por las mujeres policías en la frontera con Marruecos.

«Aquello se tenía que haber puesto encima de la mesa», declara, al tiempo que se dice partidario de «contestar a las acusaciones»; eso sí, con un «lenguaje moderado» y cuidado de no caer en «la gresca», porque «hay mucha gente de centro que no la quiere».

Por otra parte, el presidente de Melilla también se atreve a reclamar que «si como parece, hay conversaciones en torno a ETA que el PP desconoce, Rajoy debería llevar este asunto al Congreso». «Hay que denunciarlo, no nos vayan otra vez a engañar. Yo no me fío del Gobierno. No hay más que leer la prensa», dice con el máximo desparpajo.

No obstante, Imbroda está muy de acuerdo con Rajoy en que mientras Zapatero continúe al frente «todo sigue igual» en el Gobierno, y que el PP debe centrarse en «sacar las verdades de la economía y no dejarse liar con otros debates; por ejemplo, sobre si el candidato socialista «va a ser Zapatero, Rubalcaba, Blanco o la Piquer». No cree que Rubalcaba suponga un problema para el PP, porque «comienza con más lastre que Zapatero y se va a seguir quemando». «El adversario sigue siendo Zapatero», insiste.

También respalda el «acento económico de la alternativa». Y, en todo caso, se muestra más que tranquilo en torno a las expectativas del PP: «Con 13 puntos por encima y la EPA bajando, éstos no levantan cabeza », afirma. «Además», añade, «con Rajoy no tengo dudas».
- Pedro Sanz (La Rioja): «Hay que amplificar las propuestas».

El decano de los barones populares, Pedro Sanz, también se apunta a la fila de los satisfechos con la estrategia de un Rajoy indiscutido. Coincide con Aguirre en que «Rajoy tiene que seguir haciendo lo que hasta ahora». Y coincide con Feijóo en que «en la Historia de la Democracia nunca había habido tanta inestabilidad en los equipos de Gobierno».

No obstante, el presidente de La Rioja apunta tres prioridades. La primera, poner en evidencia al Gobierno por buscar «el maquillaje» y la «manipulación», a través de Rubalcaba. Y, en este sentido, Sanz no renuncia a ninguna táctica: bien romper el «escudo» que Zapatero se ha construido con su nuevo hombre fuerte, bien esquivarlo, según los casos. La segunda pauta es insistir en la culpabilidad del propio Zapatero en la falta de política económica frente a la crisis. La tercera, es «amplificar la alternativa» del PP.

A diferencia de Valcárcel, el riojano cree que las propuestas del PP no necesitan concreción sino «difusión». Pero está de acuerdo con el presidente de Murcia en que éste es justo el momento de insistir en ellas, para que los ciudadanos sepan cómo «el PP va a tener que construir lo que el PSOE ha destruido en estos años».

Así que, por resumir sus recetas en dos, Sanz propone «leña a Rubalcaba y a Zapatero », según lo requiera el caso, y la venta de «nuestro proyecto», sin entrar en los «juegos de otros». Tampoco en el de la sucesión en el PSOE. A su juicio, Zapatero sólo se presentará «si le conviene» y, por eso, «lo más seguro es que lo deje». En todo caso, no cree que el sucesor sea Rubalcaba, pese a que ahora «quiera comerse el mundo», porque no sería un cartel suficientemente «amable».

En cuanto a ETA, la fórmula de Sanz es clara: apostar ante el Gobierno por la cuarentena alumbrada por Basagoiti.
- Esperanza Aguirre (Madrid): «Seguir como hasta ahora».

En la misma línea continuista que la mayoría de sus colegas, pero mucho más contundente si cabe, se manifiesta la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, para quien «el PP debe seguir como hasta ahora». Una sentencia que la baronesa del PP justifica en la actual ventaja demoscópica de su partido: «La prueba son los 14 puntos de distancia en las encuestas».

Aguirre discrepa incluso de quienes achacan a Rajoy un pretendido perfil político plano. «No hay más que ver la pasada sesión de control, en la que se dio más leña que a una estera a Rubalcaba». La dirigente popular cree que las cosas se están haciendo bien. Además, coincide con los demás barones en que «no ha cambiado nada en el nuevo Gobierno, salvo la propaganda».

Ni siquiera aboga por introducir el asunto de ETA en la agenda política del PP. La presidenta de Madrid, firme partidaria de la propuesta de Basagoiti de someter a la izquierda abertzale a una cuarentena de cuatro años antes de examinar su eventual regreso a las instituciones, asegura que «es Rajoy quien tiene más información para saber lo que tiene que hacer».
- A. Sánchez-Camacho (Cataluña): «Economía, economía».

En plena campaña a la Generalitat, la presidenta y candidata del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, apenas ha reparado en el cambio de Gobierno. En su opinión, sólo se ha tratado de un movimiento «estratégico», de «márketing típico», únicamente concebido por Zapatero para «evitar la crisis en el PSOE» y darse «aire y tiempo» a sí mismo. Algo que apenas se ha concretado en un «cambio de caras», y que no sólo «no resuelve el problema del paro, la crisis y el cierre de empresas», sino que no conlleva ningún cambio de política, como se ha visto en el nombramiento del ministro de Trabajo, quien «ni siquiera va a impulsar otra reforma laboral».

Así que, a falta de cambios dignos de atención, apuesta por seguir «firmes» en el discurso económico y en la presentación de propuestas alternativas, que según asegura, ella plantea a diario; o sea, economía, economía, economía y, eso sí, «no pasar una al PSOE y contestar cuando se nos ataque».

Sobre ETA, según Sánchez-Camacho, al PP le corresponde «seguir vigilante», pero la prioridad en la estrategia del PP ha de seguir siendo la economía.
- Alberto Núñez Feijóo (Galicia): «¿Cuál es la novedad?».

«¿Cuál es la novedad? Tal vez, la de que nunca en España se hizo un cambio para tapar al presidente del Gobierno». Con estas palabras, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, se coloca en el discurso mayoritario: que no hay que cambiar la estrategia porque, pese a las apariencias, nada ha cambiado.

«La crisis de Gobierno», dice Feijóo, «es eso, una crisis, y que la gran novedad sea poner a Rubalcaba se comenta por sí solo. Con frases ingeniosas no se solucionan ni una biografía política ni la crisis o el deterioro de un Gobierno». El presidente gallego no tiene duda acerca de la «experiencia de Rajoy» para encarar al «tercer Gobierno ya en 30 meses», y aplaude su lineal hoja de ruta: contra la política económica y contra Zapatero. «Rubalcaba ha venido a tapar la realidad de la crisis, igual que lo hizo en la etapa más oscura del socialismo, con Felipe González». Así que apoya la fórmula: «Centrarse en la crisis y no perder el tiempo con los ministros».

En cuanto a ETA, «Rajoy tiene todo el apoyo para decirle a Zapatero lo que considere oportuno». Su opinión, en todo caso, es que «ETA tiene prisa, el Estado de Derecho, no».
- Juan V. Herrera (Castilla y León): «No a la trampa de la confrontación».

El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, reconoce que el cambio de Gobierno «preocupó» a algunos de sus «amigos» en el PP, que en seguida reclamaron nuevas respuestas a lo que él mismo adelantó como un simple «golpe de efecto» y de «distracción» de los Presupuestos. «Todo menos dejarnos condicionar por los estertores estéticos de un Gobierno en caída libre», dijo.

En su opinión, «todo ha vuelto rápidamente a una situación similar a la anterior a la reestructuración», esto es, a la evidencia de la crisis y la debilidad del Gobierno, después de unos breves días en que éste ha ensayado «la confrontación». Jefe de filas del alcalde de Valladolid, cuyas declaraciones han sido convenientemente «estiradas» por los socialistas, «pese a haber pedido perdón», Herrera apuesta por la «tranquilidad» como mensaje básico del PP. «La sociedad», argumenta, «está harta de confrontación. No hay que caer en la trampa». Además, comparte la necesidad de «afinar» la alternativa, pero cree que los españoles «ya la tienen asumida» desde 1996. En cuanto a ETA, es el más tajante en pro de la «unidad» entre Rajoy y Zapatero.

Alonso amenaza ahora con el fin del Estado de bienestar si gana Rajoy


Tema: Elecciones

El PSOE sigue explotando la supuesta «agenda oculta» que tiene el PP para cuando llegue al Gobierno. Ayer, su portavoz en el Congreso, José Antonio Alonso, detalló que la Ley de Dependencia correría un «peligro mortal» si Mariano Rajoy llega al Gobierno en 2012 porque tiene el propósito de «desmantelar el Estado de Bienestar» con la excusa de reducir gasto público. Alonso, en declaraciones a la SER, insistió en que Rajoy oculta a los españoles que quiere poner en práctica «las mismas políticas» que el primer ministro británico, el conservador David Cameron, incluida una «fuerte privatización» de la educación y la sanidad públicas. «Se cargaría la Ley de Dependencia sin duda alguna y, además, va a desmontar el Estado del Bienestar y hará que el que tenga dinero pueda pagarse la Sanidad, la Educación y otros servicios esenciales y el que no lo tenga que se aguante, que se fastidie y que arreé con servicios públicos devaluados o, incluso, inexistentes», señaló Alonso.

El portavoz socialista admite que Rodríguez Zapatero sufre un «castigo político durísimo», que se refleja en los malos datos de los sondeos, pero cree que es «el mismo» de otros dirigentes como Barack Obama, Angela Merkel o Nicolás Sarkozy. A diferencia de Rajoy, Zapatero se desgasta por defender unas políticas necesarias en España, mientras que el PP intenta aprovechar la crisis para llegar al Gobierno sin importarle lo que les pase a los españoles.

- «Retroceso neocentralista».

Además del portavoz socialista, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, también alertó contra el «neocentralismo» de los populares. Les acusó de querer dar «marcha atrás» en el proceso democrático promoviendo un «retroceso neocentralista» que pretende «reordenar» el Estado de las Autonomías, algo que sólo puede hacerse reformando la Constitución. A su juicio, el Estado de las Autonomías ha sido «uno de los grandes aciertos» en la historia de España, aunque el PP se sienta «incómodo» en ese marco.

Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, aplacó el entusiasmo que en determinados ámbitos políticos ha despertado la unción de Alfredo Pérez Rubalcaba de un amplio poder gubernamental y, posiblemente, también socialista, puesto que la reciente remodelación del Gobierno ha sido interpretada en clave sucesoria de Zapatero. Rajoy, que sigue su ronda de visitas a Cataluña con motivo de las próximas elecciones autonómicas del 28 de noviembre, cree que Rubalcaba «sirve para muchas cosas», pero «le falta sentido de Estado» para ser el candidato del PSOE en las generales.

Aunque el dirigente popular precisó que la sucesión de Zapatero no le concierne, sí descartó cualquier tipo de temor a que Rubalcaba sea su rival en las urnas. Muy lejos de las opiniones elogiosas sobre el nuevo vicepresidente primero vertidas por algunos dirigentes populares, Rajoy cuestionó la capacidad del número dos del Ejecutivo español para ser presidente durante una entrevista emitida por TV3, en la que, dijo, la prioridad de su partido es buscar una salida a la crisis. En este sentido, lamentó los «datos malos» que vuelven a arrojar los índices de paro e insistió en su receta para reincentivar la economía: reducción de la administración, ayudas a las pequeñas y medianas empresas e invertir en innovación y educación. Precisamente ayer, Rajoy visitó el supercomputador «MareNostrum», situado en el Centro Nacional de Supercomputación de la Universidad Politécnica de Barcelona, un proyecto que impulsó el Gobierno de José María Aznar.