viernes, 26 de noviembre de 2010

Los Andes explican la riqueza de vida en la Amazonia. La mayor biodiversidad del mundo la originó la geología hace millones de años

Malen Ruiz De Elvira (El País)

Tema: Ciencia
Pincha en la imagen para ampliarla

La Amazonia es la región más rica en biodiversidad del planeta y la latitud tropical en la que está situada no es la única explicación de la riqueza de este ecosistema, como están mostrando en los últimos años las investigaciones en la zona. La clave está en los Andes, cuya lenta elevación creó durante millones de años el escenario ecológico para un aumento espectacular de especies que no es ni mucho menos reciente.

Existen muchas teorías científicas sobre el origen y la complejidad de la biodiversidad actual en la región amazónica, recuerda la Academia de Ciencias Naturales de Estados Unidos, con motivo del artículo de revisión del conocimiento sobre el tema que publicó recientemente la revista Science. A pesar de que se sospechaba de la influencia de los Andes sobre la composición de la selva tropical, cómo y cuándo se produjo no estaba claro. El límite norte de la Amazonia lo forma el Justificar a ambos ladosEscudo Guayanés, un macizo montañoso mucho más antiguo que los Andes pero que alberga menos biodiversidad.

Los diversos estudios recientes de geología y paleontología, pero también de ecología y filogenia molecular, proporcionan un retrato de los animales y plantas históricos y de los procesos geológicos a lo largo de los últimos 65 millones de años. Los Andes emergieron debido al movimiento de las placas tectónicas en el Pacífico y la formación del océano Atlántico. Al elevarse por encima de los 2.000 metros afectaron más que antes al clima de la región, lo que a su vez cambió la forma en que se evacuaba el agua y creó un espeso sustrato de sedimentos en la enorme cuenca vecina de más de un millón de kilómetros cuadrados.

El proceso se produjo durante los últimos 23 millones de años, en diversos episodios. Uno de los más espectaculares e importantes fue cuando la gran marisma existente se secó hace unos 10 millones de años, lo que permitió su colonización por nuevos animales y plantas. En el ambiente acuático anterior se habían desarrollado reptiles ahora extintos, como el Purussaurus, el mayor caimán conocido, que llegó a medir 12 metros de longitud.

El río Amazonas en su curso actual se remonta a unos siete millones de años. Lo explican los autores de la revisión, liderados por Carina Hoorn (Universidad de Amsterdam), en la que participan también especialistas del Real Jardín Botánico (CSIC).

Hasta los años noventa del siglo pasado se aceptaba que la biodiversidad moderna en la Amazonia procedía de los restos de bosques del Pleistoceno (hace menos de dos millones de años), llamados refugios. Los datos del registro fósil y los estudios moleculares hicieron abandonar esa hipótesis y buscar un origen más antiguo para la diversidad amazónica. Ahora se acepta que el proceso ha sido largo y complejo.

Parte de esa complejidad reside en la influencia de los suelos. Los datos indican que la mayor biodiversidad de vida terrestre y anfibia, así como la mayor productividad de la selva se da en la Amazonia occidental, cuyos suelos son mucho más ricos y diversos que los de la zona oriental. "Eso indica que la composición geológica, la diversidad y la productividad del ecosistema están interrelacionadas", señalan los autores, que también indican: "Parece paradójico que el antiguo cratón del Amazonas, que tuvo la oportunidad de acumular taxones [denominaciones de grupos de especies] durante mucho más tiempo que las zonas más jóvenes de la Amazonia occidental, tenga menos especies, géneros y familias", añaden.

Igual de paradójico puede parecer, ahora que amenaza el cambio climático, que un aumento de la temperatura en una zona tropical propicie su colonización por nuevas especies -el aumento de su biodiversidad-, en vez de perjudicar este proceso. Es lo que han comprobado investigadores de la Smithsonian Institution cuando estudiaron lo que pasó en los bosques tropicales de Colombia y Venezuela hace 56 millones de años, durante una época de calentamiento que duró 10.000 años. Luego el clima se estabilizó durante los 200.000 años siguientes. Entonces las temperaturas eran entre tres y cinco grados superiores a las actuales y el nivel de dióxido de carbono más del doble del actual.

El estudio de los granos de polen fósil muestra que la diversidad forestal aumentó rápidamente: nuevas especies de plantas evolucionaron mucho más rápidamente de lo que se extinguían otras. "Es llamativo que exista tanta preocupación por los efectos de las condiciones de invernadero sobre los bosques tropicales", dice Klaus Winter, uno de los autores del estudio, publicado igualmente en Science. "Sin embargo, estos escenarios que dan miedo probablemente tengan validez si el aumento de las temperaturas conduce a sequías más frecuentes o más graves", matiza.

Mientras tanto, en la Amazonia cada día se han descubierto tres especies nuevas de 1999 a 2009, informa el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), lo que indica que no se exagera su riqueza biológica. Dado los diversos peligros que las amenazan, muchas puede que no se conozcan nunca.

"El infierno" de El Aaiún se llama Cárcel Negra. Los internos del famoso penal del Sáhara padecen condiciones inhumanas

Trinidad Deiros (Público)

Tema: Saharauis
Un lugar que guarda el eco de tantas torturas atroces no podía ser conocido por el neutro nombre con el que aparece en los documentos oficiales marroquíes: Prisión Civil de El Aaiún. Quizás por eso los saharauis no se refieren a sus vetustos muros con otro nombre diferente de aquel, siniestro, que le puso el colonizador español: la Cárcel Negra. En sus celdas, que más merecerían ser llamadas agujeros, están ahora encerrados, a la espera de conocer su suerte, muchos de los 132 saharauis que Marruecos reconoce haber detenido desde el desmantelamiento del Campamento Dignidad, el 8 de noviembre.

En esta prisión por la que han pasado activistas como Aminatu Haidar y Ali Salem Tamek (ahora preso en Salé por viajar a los campamentos de refugiados de Tinduf), muchos saharauis han pagado desde 1975 con su libertad, y en ocasiones con su vida, su lucha por la independencia.

Hmad Hamad, presidente del Comité para la Defensa del Derecho de la Libre Determinación del Pueblo del Sáhara Occidental (CODAPSO), es uno de ellos. Su espalda y sus piernas, molidas literalmente a palos, aún guardan las huellas de unas torturas que, explica a Público desde Vitoria (donde médicos españoles le tratan de sus secuelas), son "sistemáticas": "En la Cárcel Negra te tratan peor que a un perro. Aquello es un infierno".
Dormir entre excrementos

Hmad Hamad ha estado varias veces en esta siniestra prisión; la última en 2005. Entonces consiguió sobornar a un guardia para hacer y luego difundir la fotografía que aparece arriba. En esta y otras imágenes que tomó se ve a presos amontonados unos sobre otros, o durmiendo en baños infectos con las paredes cubiertas de excrementos, los mismos que, de día, utilizan los internos.

Para hacerse una idea del hacinamiento que impera en esta penitenciaría, sólo hay que considerar que, con una capacidad de unos 250 internos, ha llegado a albergar a 700, según un informe elaborado por el preso político saharaui Ahmed Naciri. Los presos de la Cárcel Negra apenas tienen sitio para sentarse, cuando las normas internacionales recomiendan que cada persona encarcelada disponga de al menos nueve metros cuadrados.

Pero el hacinamiento, la falta de higiene y el maltrato no son lo peor. Hamad recuerda cómo, de noche, era "imposible dormir por los gritos de hombres, mujeres y niños que estaban siendo torturados". Frente a las "humillaciones", sólo queda callar, pues "si protestas, te llevan a una celda de aislamiento y los guardias te rocían con sus orines", explica.

El Observatorio Marroquí de Prisiones (OMP), una ONG independiente que con grandes dificultades documenta la terrible situación de las cárceles del país (y del Sáhara), lleva años denunciando las condiciones de la Cárcel Negra.

Pero este centro no es el único penal administrado por Marruecos que atenta contra la dignidad humana. De acuerdo con el OMP, estar en una cárcel marroquí significa poco menos que caer en un calabozo medieval. Eso si no se tiene dinero, porque quien lo posee puede disponer, gracias a la corrupción, de hasta un televisor de plasma como el que disfrutaba el narcotraficante Mohamed Uazzani, El Nene, en la cárcel de Kenitra.

Samuel Kunz (1921-2010). Uno de los criminales nazis más buscados

Rafael Poch de Feliu (La Vanguardia)

Tema: Historia
Samuel Kunz vivió hasta el final, una vida de 89 años. Nació, vivió, trabajó, cuidó su huerto de jubilado y murió en la cama. Sucedió el pasado jueves en su casa del Rhein-Sieg-Kreis, distrito renano de los alrededores de Bonn. La noticia la divulgó ayer una fuente judicial en Bonn, donde se le iba a juzgar en calidad de presunto criminal nazi. Era el número tres en la lista de criminales del Centro Simon Wiesenthal de búsqueda de nazis. Otro nazi impune que se muere de viejo.

Aunque era étnicamente alemán, Kunz había nacido en la URSS. Pertenecía a los alemanes del Volga, los descendientes de los colonos alemanes de Baviera, Baden y otras regiones, que fueron enviados a Rusia para repoblar las soledades del Volga en los años sesenta del siglo XVIII por iniciativa de la emperatriz Catalina II. En 1941 ante la invasión hitleriana, la comunidad fue deportada en masa a Kazajistán y otros lugares, desde donde han venido regresando a Alemania en los últimos 25 años.

Kunz era uno de los matarifes de tercera fila del holocausto. Estaba acusado de haber matado directamente a diez y de complicidad con la muerte de centenares de miles. No era ni un alto responsable, ni un oficial, simplemente un ayudante reclutado por las SS en calidad de subalterno, que prestó sus servicios en el campo de exterminio de Belzec, en Polonia.

Belzec ocupa un lugar especial en el holocausto. Fue el primer campo de exterminio organizado por los nazis y en el encontraron la muerte entre 400.000 y 500.000 judíos, además de importantes colectivos de presos gitanos y polacos, sobre los que apenas hay cifras. Belzec es especial por la escasez de supervivientes que registró. De ahí el interés por su caso que debía verse a principios del 2011.

Kunz no era un desconocido para la justicia germana. Su destino ilustra la incongruencia de la política de no perseguir y encubrir a los criminales nazis, que caracterizó la crónica oficial alemana occidental de forma ostensible hasta 1968. En los años sesenta Kunz y otros oficiales y empleados de Belzec fueron juzgados, y, como en la mayoría de los casos, absueltos, alegando que “obedecían órdenes”. Fritz Bauer, el meritorio e incómodo fiscal desnazificador de los seis procesos de Auschwitz, seis juicios celebrados entre 1963 y 1968, contra 27 responsables directos del campo de exterminio, oficiales de las SS y la Gestapo, recordó antes de morir en extrañas circunstancias en 1968, cómo los acusados eran saludados militarmente por la policía al entrar en la sala del juicio, mientras él recibía anónimos amenazantes.

Kunz salió impune de aquella simbólica criba, pero su causa se reabrió en el contexto del caso de Iván Demianiuk, otro matarife de origen ucraniano nacionalizado estadounidense, cuyo caso se juzgó en marzo en Munich. Kunz estuvo en Belzec desde enero de 1942 hasta julio de 1943. Tras la derrota huyó a Alemania, cuya ciudadanía recibió. Había sido operario y empleado del Ministerio Federal de Construcción alemán hasta su jubilación.

La sintonía emocional: palatales y corbatas

Joana Bonet (La Vanguardia)

Tema: Elecciones

En un mundo caracterizado por la omnipresencia de la imagen, la voz sigue siendo el elemento previo que condiciona cómo nos perciben los otros. Si cerramos los ojos mientras escuchamos cómo debaten los candidatos en TV3 o cómo exponen sus argumentos en los mítines, su voz marca la imagen mental que nos hacemos de cada uno de ellos. Con los ojos abiertos, el segundo marco referencial es el rostro y la ropa que, más allá de ser un elemento funcional o una forma de expresión, ejerce como elemento de comunicación. El traje moderno es práctico, digno y sobrio; ese destacado logro moral de la burguesía del siglo XIX, como sostenía Roland Barthes.

Barthes, que analizó la moda como un sistema semiológico, también señalaba un aspecto muy interesante referido al dandismo: inocular un toque de él a la imagen equivale a matarlo, condenado como está a ser radical o a no ser. En el caso de los candidatos a las elecciones, la prenda que confiere singularidad suele limitarse a la corbata –atrevido Montilla con un rojo cardenalicio en el debate televisivo, y moderno, a la italiana, Mas, con rombos grises y blancos–. ¿Pero de verdad tiene importancia la corbata que llevaba Mas o su ausencia en Joan Herrera, el único, junto a Alicia Sánchez-Camacho, con el primer botón de la camisa desabrochado?

Ideología y estética conforman una pareja bien avenida. Mientras en Francia, Sarkozy no duda en declarar que viste Dior, en España la marca siempre ha sido tabú, no sólo por cuestión de bolsillo, sino por miedo a ser etiquetado de vanidoso o frívolo. “Mas tiene más sentido de estilo de lo que reconoce, Montilla viste como habla, sin altisonancias ni riesgo, pero con corrección”, opina Luis Sanz –cuarta generación de Santa Eulalia–. Y añade: “El estilo del catalán progre –camisas negras o berenjenas– está pasado de moda. En cuanto a Albert Rivera es quien transmite más moda, sin duda le ayuda su tipo. Herrera, con linos y algodones, es coherente con sus principios. Y Alicia Sánchez- Camacho, moderna y arriesgada, es una mujer con pantalones en todo el sentido de la expresión, a veces, eso sí, viste una talla menos”.

¿Hasta qué punto favorece la empatía con un electorado que reivindica un referéndum la voz grave y decidida así como el aspecto poco aburguesado de Puigcercós? En cuanto a Montilla, ¿no pronunciar bien las eses sonoras y convertir en ye la jota catalana se limita al gag, es un hándicap o, todo lo contrario, un ejemplo para la inmersión lingüística? Aunque asesores y estrategas de campaña, logopedas y spin doctors alienten a marcar puntos y a parte, a hablar despacio e incluso a diferenciar entre el tiempo sintagmático –habla– y el paradigmático –metalenguaje–, la seducción verbal y no verbal va en el lote del candidato como herramienta válida para alcanzar una sintonía emocional con el receptor. Ser diferente y pertenecer, a la vez, a una mayoría que nos estandariza es fundamental para lograr votos.

Si se confirmara que las mujeres prefieren las voces masculinas graves, el que se acerca más al canon Barry White es Puigcercós, eso sí, sin ronquera. Acaso en Mas se perciba más la guturalidad en su dicción clara y bien modulada, alargando las eses y dejando escapar algún falsete. Joan Herrera habla bajo y rápido, un tono más nasal que a pesar de su atropello es a veces dulce, y otras lacerante. Y Alicia Sánchez-Camacho muestra destreza dialéctica y su cercanía: pronuncia con claridad y a menudo su tono es más agradable que sus sintagmas programáticos.

La guturalidad y la gravedad, tanto en hombres como en mujeres, según aseguran los expertos, generan una ilusión de confianza, mientras que las voces agudas son interpretadas como más estables, fieles y cariñosas. Lo que vale en el amor vale en la política. En cuanto a la imagen, gana la buena hechura sin pretensiones de dandismo.

Hay que ir a votar como Montanelli

Enric Juliana (La Vanguardia)

Tema: Elecciones

Italia estuvo en riesgo de golpe de Estado durante los años setenta. Terrorismo rojo y negro; grandes luchas sindicales; conspiraciones en el Arma de Carabineros; la CIA y el KGB jugando al ajedrez en las terrazas de Roma, y la mamma Democracia Cristiana, debilitada por más de treinta años de poder. En 1976, el robusto Partido Comunista Italiano, con injertos socialdemócratas, estaba a punto conseguir el anhelado sorpasso electoral.

Indro Montanelli, uno de los grandes periodistas europeos del siglo XX, escribió entonces un célebre editorial pidiendo que la gente votase a la Democracia Cristiana aunque fuese “con la nariz tapada”. Montanelli no era democristiano; su voto había sido siempre para el Partido Liberal. Era un hombre con una noción muy clara de su tiempo. Montanelli era un anticomunista riguroso. (No un anticomunista paranoico; en 1991, al desaparecer la URSS, dijo que el problema quedaba resuelto y se hizo amigo de la izquierda, intuyendo que el nuevo problema de Italia se llamaba Silvio Berlusconi.) En 1976, todo el arco sur de la OTAN estaba en máxima tensión. Henry Kissinger había barajado la invasión de Portugal, Grecia se tambaleaba y la evolución de España aún no estaba nada clara. Montanelli temía que la victoria del PCI abocase Italia al golpe de Estado –temor compartido por los más lúcidos dirigentes comunistas– y optó por el mal menor.

Hoy, el nuevo peligro para la democracia se llama indiferencia. Las astracanadas de la presente campaña ha incrementado la desmoralización. Hay cúpulas políticas entregadas al teatro del absurdo. El partido del voto en blanco crece y muchos ciudadanos se inclinan por la abstención. El pasado sábado, Gregorio Morán, con su afinada pluma, coloreaba en La Vanguardia las razones del abstencionista crítico.

A 619 kilómetros de distancia, sólo puedo apuntar lo siguiente: España está entrando en una fase de reajuste brutal que afectará al disco duro de las relaciones de poder; la ansiosa consigna del golpe de timón vuelve a circular por Madrid; la autonomía real de Catalunya estará en el foco de las tensiones que vienen, de manera que la ridiculización de la política catalana es hoy objetivo estratégico de los que sueñan con el Gran Bandazo. (¿Todos los pasajes grotescos de la campaña han sido accidentes involuntarios?).

Viene una época dura. Un tiempo de males mayores. ¿Hay que taparse la nariz? Cuidado con el melodrama. Hay asuntos feos en Catalunya –algunos de ellos aún pendientes de investigación y juicio–, pero la política de este país no es la más corrupta de España. Con toda rotundidad puede afirmarse que no lo es. Hay que atender a Montanelli en su sentido más profundo. Hoy, en medio de una crisis implacable, el mal mayor es la cronificación de la Catalunya- carnaval. Hay gente esperando que el próximo Parlament sea un cabaret. Doy fe.